Saludo al sol con el vientre firme silbando entre mis dedos el aire y vasto el cielo La salvia y la miel endulzando la corteza que esconden mis tejidos. Ofrezco mi vida al viento El rocío, restos de sol y los gusanos fertilizando el humus, creando vida Ya no es tan malo, el ciclo se expande y ahora sé, ya no es tan malo. Hoy es el día de mi muerte. Despedi mi eternidad. Expulso la calidez de mi aliento, abrazo mi mortalidad
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